Era tan bonito pensar que por una vez todo saldría bien, ¿Qué ilusa, verdad? Pero es lo malo de ser feliz, que crees que nunca más volverás a estar triste, pero todo lo que sube, baja y que cuanto más subes, mas te dolerá la caída. Pero es que era tan fácil creer que esta vez no me iba a romper. Pero una vez más me equivoque, una más, para la inmensa colección que decora mi vida. Por una vez, volví a sonreírle a la vida, a sonreírle de verdad, después de tanto tiempo y ahora ya no queda ni rastro de esas sonrisas. Quizás la felicidad no este hecha para mí o quizás es que le cuesta encontrarme… Pero no importa se que algún día llegara, no sé cuando, ni cómo ni donde, pero sé que lo hará.